Un pedido de ayuda en Facebook develó un posible caso de abuso intrafamiliar

Un desesperado pedido de ayuda a través de las redes sociales terminó dejando al descubierto un aberrante suceso y motivó una reacción comunitaria para salvaguardar a niños expuestos a una posible situación de abuso en San Pedro.
El caso generó indignación y revuelo en la toda la localidad, pero también disparó medidas claves en el marco de una causa con una multiplicidad de condiciones de vulnerabilidad.


Según lo que pudo reconstruir un medio provinciales, todo comenzó cuando una mujer publicó en Facebook un pedido de ayuda en el cual solicitaba ropa y calzados para que sus hijos puedan ir a la escuela.

La publicación tuvo repercusión y varias personas se mostraron interesadas en colaborar, pero al indagar un poco más en las redes sociales terminaron hallando una grave imagen que podría dejar al descubierto un caso de abuso intrafamiliar.

Lo sucedido es que los interesados comenzaron a buscar en la misma red social a la mujer que pedía ayuda y de esa forma desembocaron en un antiguo perfil en el que se toparon con una contundente e impactante fotografía: el concubino de la muchacha exhibiendo sus genitales frente a los niños en una selfie tomada por la mujer.

Quienes vieron la imagen, publicada como foto de perfil, se mostraron consternados por lo que puede haber detrás de un acto totalmente obsceno en el que se violan los derechos del niño y se incurre en un delito penal caratulado como corrupción de menores. Ante la grave situación detectada, los vecinos no dudaron en dar aviso del hecho a la Comisaría de la Mujer local.

Lo llamativos es que la repudiable publicación data del 26 de noviembre del año pasado y aunque la mujer ya no utilice esa cuenta, la imagen sigue en la red.

De acuerdo a los primeros indicios, la mujer que realizó la publicación con el pedido de ayuda está embarazada de siete meses y es madre de seis niños, de los cuales dos serían del hombre que aparece en la obscena fotografía.
Reacción comunitaria
“Estamos casi en abril, mucha gente desde noviembre seguramente vio esa foto. Yo cuando vi me desesperé porque trabajo con niños.

Busqué las vías para dar aviso, siento una enorme impotencia que desde noviembre hasta ahora no se haya hecho nada.

Con lo que vimos esos chicos no pueden estar ahí. Es aberrante ver eso, fue lo primero que debió ser borrado y después asistir a esos niños. Para mí, los niños son sagrados”, expresó, con enorme indignación, una de las vecinas que visualizó la imgen y alertó de la situación.

Por su parte, Juan Carlos Ferreyra, un referente social al cual acudieron en ayuda los vecinos, aseguró que “nosotros no queremos que este tipo de casos sigan pasando. Pedimos protección de personas. Yo desde que los vecinos me informaron, di aviso a la Dirección de Infancia provincial, hablé con la jefa de la comisaría, que de inmediato fue hasta el lugar. La idea es que desde los organismos de la provincia articulen con instituciones del municipio para actuar como se debe. Es un caso grave”.

Tras el aviso a la Policía, efectivos de la Comisaría de la Mujer local se acercaron a la vivienda de la familia involucrada ayer a la tarde. Allí se encontraron con la mujer y sus seis hijos de entre 1 y 10 años, constatando las condiciones de extrema vulnerabilidad en la que viven. El hombre, por su parte, aparentemente estaba trabajando, aunque confirmaron que reside en el mismo lugar.

Según indicaron fuentes consultadas, la primera medida dispuesta fue trasladar a los niños junto a su madre hasta el hospital, donde fueron examinados médicamente.

Hoy, en tanto, los niños tendrán una entrevista psicológica con la intervención del Juzgado de Familia y el Juzgado de Menores, cuyas autoridades deberán decidir los próximos pasos a sugerir.

Desde Acción Social, por su parte, señalaron que no tenían conocimiento de la fotografía y ya se entrevistaron tanto con la madre como la abuela de los niños.

Un dato que surgió en medio del revuelo generado recientemente es que, aparentemente, desde la Comisaría de la Mujer ya habían alertado de lo sucedido al Juzgado de Instrucción de San Vicente hace dos meses pero no recibieron respuestas.
Hasta anoche, no se había tomado ninguna medida contra el hombre bajo sospecha.

(Fuente: El Territorio)