Más de 1.300 estudiantes de Misiones son beneficiarios de la beca Manuel Belgrano

Desde el 1 de febrero inició la convocatoria para los renovantes del programa de becas Manuel Belgrano que en Misiones cuenta con 1.300 becados. Para este año, se anunció una inversión de 21 mil millones de pesos, destinados a las carreras universitarias consideradas como claves para el fortalecimiento social. En esta ocasión, la novedad es la incorporación de filosofía entre las ofertas académicas beneficiadas. En todo el país, son más de un millón y medio de estudiantes los que perciben esta beca, de 12 pagos anuales de 27 mil pesos por mes. En la edición 2023, se espera una actualización de los montos de las becas, que para cerrar el año podrían rondar los 57 mil pesos mensuales.

El secretario general de Asuntos Estudiantiles de la UNaM, Alexis Janssen, contó que “estas becas van dirigidas a estudiantes que cursan o están por cursar carreras consideradas como estratégicas para el desarrollo socioproductivo del país”.

Este tipo de estímulo estudiantil “lo que tiene de particular es el monto, que equivale a dos ayudantías de segunda, en cátedras”, añadió. En cuanto al pago, indicó que “el año pasado, estaba en unos $27.300, y es un monto ajustable con la paritaria docente. Por lo tanto, este año se estima que el valor va a rondar los 57 mil pesos mensuales“.

Para el acceso a este beneficio económico aclaró que “los requisitos para sostener la beca son altos, pero también el monto. Esto colabora con que los alumnos no tengan que trabajar tanto. En la UNaM, hubo casos de estudiantes que dejaron actividades laborales con la beca, porque cuentan con otros beneficios, como becas de albergue, comedor universitario y el BEG. Así que con esto lograron dedicarse de lleno a estudiar”.

Asimismo, explicó que las becas nacionales “no son compatibles entre sí y, en el caso de no entrar en el cupo de la Belgrano, pasan a la Progresar”. Además de la cuestión académica, “otro punto que marcan es la realidad socioeconómica del estudiante”, agregó.

Una de las particularidades de la beca Belgrano es que pide al estudiante una constancia de la continuidad académica en dos momentos del año, a diferencia de la Progresar. Más allá de la cantidad de materias aprobadas, que dependen de cada carrera específica y el año de cursado, además solicitan al estudiante involucrarse en actividades de la facultad, donde cada uno decide qué tarea puede hacer.

En el último año de la cursada, tienen que cumplir 5 horas semanales de contraprestación. Esto ayuda a que el chico integre actividades de las universidades públicas, como ser investigación, extensión y tutorías”.

Entre las distintas unidades académicas de la UNaM, que conforman la lista de áreas prioritarias para el país, Janssen señaló que “la facultad de Ingeniería tiene casi todas sus carreras en esta beca. Lo mismo sucede con la facultad de Ciencias Forestales y la de Ciencias Exactas”. El secretario general de Asuntos Estudiantiles aseguró que en estos años “fue creciendo el número de estudiantes con esta beca, y tenemos un gran porcentaje, teniendo en cuenta que la Universidad es pequeña, al igual que la población”. Por otra parte, destacó que la gestión nacional a cargo del ministro Jaime Perczyk, fue incrementado el número de becados y la inversión en el sector educativo: “La beca Belgrano inició con 24 mil becas. Con el tiempo se incorporaron algunas carreras más, y actualmente son 36 mil, lo que representa un incremento del 50%”.

(Fuente: Primera Edición)