En Misiones “La mayoría de los geriátricos son clandestinos”

El brote de COVID registrado en un geriátrico no habilitado de esta ciudad (Residencia “La Familia”) puso al desnudo una poco discutida realidad: la cantidad desconocida de adultos mayores que, por estar internados en residencias no registradas, no fueron vacunados contra el coronavirus.

¿Quiénes son los organismos responsables de supervisar los geriátricos? ¿Hay una búsqueda activa de las residencias clandestinas? ¿Se cumple la ley? Estas son algunas de las cuestiones que un medio provincial consultó al médico docente titular de la Cátedra de Gerontología de la Universidad Católica de las Misiones y propietario de uno de los pocos geriátricos habilitados y registrados en la provincia (“La casa de los abuelos”), Ulises Soto.

¿Quién supervisa a los geriátricos en Misiones?

Hay varias entidades encargadas del contralor de las instituciones de internación geriátrica, entre estas el Ministerio de Salud Pública a través de la Dirección de Gerontología, la Defensoría del Pueblo a través de una Secretaría de la Tercera Edad y el Ministerio de Desarrollo Social a través de la Subsecretaría de Adultos Mayores.

¿Alguna vez pasó por una inspección su geriátrico?

Desde que tengo el geriátrico “Casa de los abuelos”, en Candelaria, hace once años, sólo recibí la visita del anterior director de Gerontología (Leandro Mierez) pero nunca de Desarrollo Social. Sí fueron los inspectores del Ministerio de Trabajo y las entidades que vienen a controlar el pago de impuestos.

Por eso, creo que los viejitos están muy desamparados… si bien la ley es muy explícita y establece hasta los espacios y servicios que deben tener los geriátricos y la cantidad de adultos mayores que se pueden internar en función de eso y el recurso humano. Deberíamos contar con espacios de rehabilitación y de recreación para adultos mayores… pero la verdad es que no hay. Hoy, si tu abuelo necesita rehabilitarse en Misiones no hay centros para ello.

¿Cómo sobrellevan la pandemia?

Pese a ser uno de los pocos geriátricos habilitados y reconocidos, no fueron a vacunar a los residentes. Pero conseguimos inmunizarlos a través de las gestiones realizadas con la jefa del Área Programática VI de Candelaria, localidad donde está el geriátrico.
El año pasado, pasamos por una situación muy brava. Al menos nuestro geriátrico no recibió hasta el momento ningún tipo de insumo o elementos de bioseguridad, como barbijos o alcohol. Incluso pensé en cerrar el geriátrico, pero no tengo dónde llevar a los adultos mayores. Hubo un momento que tenía 20 residentes y sus familiares no podían pagar, por lo que tuve que recurrir a pedir ayuda financiera. Y conseguí esta ayuda a través del Fondo de Crédito de Misiones.

¿Tampoco supervisaron el geriátrico antes de habilitarlo?

Para habilitar un geriátrico te tienen que autorizar la Municipalidad y el Ministerio de Salud Pública. Cuando inicié el geriátrico, en el 2010, estaba Mierez en la Dirección de Gerontología y él sí fue en varias oportunidades a visitarme y me dijo que tenía que modificar algunas cuestiones como las rampas y la escalera. En el 2013 fue la última vez que fue y me dio consejos. En cuanto a la Municipalidad, me habilitaron sin visitar el geriátrico.

¿Hay otros mecanismos de control que eviten el funcionamiento de geriátricos sin habilitar?

Las obras sociales como el PAMI podrían ser un importante agente de control porque no pueden enviar a adultos mayores a geriátricos no habilitados. El problema es la corrupción y burocracia que hay en el PAMI. En mi caso, presentamos en varias ocasiones la carpeta durante la gestión anterior y al menos tres veces se perdió mi carpeta y terminé cansándome. Durante esta gestión no presenté la carpeta y por eso trabajamos sin PAMI.

¿Se cumple la Ley XIX Nº41?

No se cumple nada, creo que en Misiones, cualquiera que tenga una casa puede recibir allí a adultos mayores. Estimo que hoy deben haber más de 50 residencias geriátricas abiertas en la provincia y cerca de una docena está registrada.

No hay una búsqueda activa de los no habilitados, ni a través de las redes donde ofrecen sus servicios o, por ejemplo, publicando un aviso pidiendo lugar para internar a un adulto mayor que seguramente recibirá un montón de contestaciones.

No tenemos instituciones que contemplen en forma integral el envejecimiento de la población…

La expectativa de vida aumentó y sigue en ascenso pero no contamos con instituciones adecuadas para la tercera edad. Por supuesto, cada vez tendremos más población de avanzada edad, las autoridades que hoy dirigen los organismos del Estado también serán viejos y van a sufrir la falta de instituciones pensadas para el bienestar de la tercera edad. No hay una política de Estado en este sentido, todos miran hacia arriba.

(Fuente: Primera Edición)