Crimen del pastor obereño: revelan que al evangélico le asestaron 17 puñaladas

No fue una, ni dos ni tres. Ni siquiera diez. En total, el médico forense que realizó la autopsia contó 17 puñaladas en el cuerpo del pastor gay Fabián Kreischer (45), asesinado en su departamento de San Miguel el último fin de semana.

La investigación -que como contó el miércoles el diario Clarín descartó de cuajo el homicidio en ocasión de robo-, ahora se encamina por la senda del crimen de odio.

Fuentes judiciales confirmaron este jueves que lo que hasta el miércoles era una causa por “averiguación de causales de muerte”, ante el contundente informe del forense se recaratuló en un “homicidio agravado” para la fiscal Mirna Sánchez, titular de la UFI N°21 de Malvinas Argentinas.

El crimen del pastor estremece a la Iglesia Evangélica Luterana Unida de Argentina y Uruguay, de la que era vicepresidente; como también a la congregación San Pablo de San Miguel, que presidía. Y también a la comunidad gay, para la que era un referente. Los detalles de su muerte despertaron alertas en las organizaciones que representan a las minorías sexuales.

El pastor Fabián, que nunca escondió su orientación sexual, vivir con HIV ni a su pareja -que murió en 2018- era un militante por los derechos de la diversidad sexual. Incluso, publicó su historia de vida “¿Pastor, gay y con HIV?” en un documento de la Federación Luterana Mundial.

“Fue el primer pastor abiertamente gay que ordenó la Iglesia Evangélica Luterana Unida. Cuando comenzó su práctica, dijo que estaba en pareja y el resto del cuerpo pastoral se escandalizó. Él esperó pacientemente. La gente de San Miguel lo aceptaba y amaba, porque era una persona íntegra, comprometida y frontal”, había recordado Gustavo Gómez, amigo de Fabián y presidente del credo que congrega a argentinos y uruguayos, ante la consulta de Clarín.

El caso
El cuerpo del pastor fue encontrado el domingo por la noche en su departamento de Miguel Angel Delia 1618, de San Miguel, justo al lado de donde funciona su iglesia.

Fueron los amigos de Fabián quienes fueron a su casa, alertados porque no supieron nada de él en todo el fin de semana: no les atendía el teléfono ni respondía los mensajes de WhatsApp, algo de lo que estaba siempre muy pendiente, según sus allegados.

Por eso, llamaron al 911. Los amigos tenían llave de la casa del pastor y, no bien llegaron los agentes de la Comisaría 1° de San Miguel, se las dieron. El cadáver estaba en el cuarto, atado de pies y manos, cubierto de colchones, y todo ensangrentado.

La despedida de la Iglesia Evangélica Luterana Unida
Tras el crimen del pastor Fabián Kreischer, ocurrido la madrugada del 8 de febrero en San Miguel.

En la cuadra de Miguel Angel Delia al 1600, donde vivía y ejercía su credo el pastor asesinado, no hay cámaras de seguridad municipales, pero sí privadas; y en ellas trabajan los investigadores: buscan alguna imagen del asesino.

También el celular de la víctima es clave para la causa. Lo único que se sabe es que el último que lo vio con vida fue un vecino, el 5 de febrero.

La principal sospecha sobre el asesino se orienta hacia una posible cita casual, concertada por redes sociales. “Fabián no estaba en pareja, pero ejercía su sexualidad muy libremente”, había dicho Gómez sobre su amigo.

El pastor Fabián había perdido a su pareja en 2018, por lo que él solía decir que era viudo, y desde entonces estaba solo. A lo sumo, tenía encuentros casuales. Es que, los últimos dos años no habían sido fáciles para él. Primero murió su hermana y luego, en enero pasado, su papá.

“Estaba triste y abatido por la muerte del papá, pero con fuerza y proyectos, siempre muy optimista. Amaba la Iglesia, al prójimo, tenía una entrega absoluta y era un activista por los derechos y la diversidad”, recordó Gómez el ánimo del pastor tras el regreso desde Misiones, donde pasó bastante tiempo cuidando a su padre.

Nacido en Oberá, Misiones, el 3 de agosto de 1975, Fabián Kreischer vivió allí hasta hace unas dos décadas, cuando dejó su provincia natal para poder estudiar Teología en Buenos Aires y ejercer su vocación.

Este jueves, la Iglesia Evangélica Luterana Unida emitió un comunicado, firmado por Gómez, su presidente, y dirigido “a todas las personas e instituciones dolidas por la muerte de Fabián”.

“Quien haya sido el autor de este hecho tan cruel y doloroso del que fue víctima Fabián, nuestro hermano y amigo, no puede quedar impune”, reza una parte del documento al que accedió Clarín.

Y sigue: “Como Iglesia, nos hemos puesto a disposición de la fiscalía para colaborar con todos los recursos que hagan falta. Confiamos en que la Justicia cursará su investigación velando por el respeto hacia a la víctima”.

(Fuente: El Territorio)