lunes, 19 febrero, 2024

Cerca de 700 misioneros están bajo diálisis por insuficiencia renal crónica

Especialistas en Nefrología advierten que la población más afectada es la de adultos, y va en aumento. En tanto, hacen hincapié en controles pre y posnatales

 

Una de las principales causas del deterioro de la función renal en pacientes adultos es la deshidratación. La provincia se ubica en una zona tropical donde se viven altas temperaturas. Por este motivo, especialistas recomiendan que tanto niños y adultos mayores deben tomar agua constantemente.

En Misiones, alrededor de 700 pacientes necesitan diálisis para mantener el funcionamiento del riñón. De esa cantidad, la mayoría es población adulta – preferentemente mayores de 70 años -, la cual fue en aumento en los últimos años, en tanto los especialistas no determinaron un porcentaje específico de incremento.

Desde el Servicio de Nefrología del Hospital Madariaga informaron que 687 pacientes se encuentran en tratamiento de diálisis por insuficiencia renal. Asimismo, en el Hospital Pediátrico Fernando Barreyro la cifra se mantuvo al igual que meses atrás con 21 chicos en tratamiento y se suman cinco en el ámbito privado, completando así, los 26.

“Al deshidratarse disminuye el flujo hacia los riñones y esto puede generar que la persona tenga una caída de filtrado renal. Una forma de detectar en ancianos y adultos los signos o síntomas es cuando presentan sed intensa, que tengan la piel y las mucosas secas o que hayan sufrido vómito o diarrea”, comentó la responsable del Servicio de Nefrología del Madariaga, Irene Paz.

Probablemente, cuando alguien tenga sed ya está deshidratado. Por eso, profesionales de la salud hacen foco en la importancia de los ocho vasos de agua por día. En días calurosos, lo primordial es resguardarse y no exponerse a las temperaturas extremas, evitar la insolación y al hacer alguna actividad física reponer líquido, por el aumento de la transpiración. En lo que refiere a la alimentación, recomiendan la incorporación de vegetales y frutas, infusiones y sopas.

Cerca de 700 misioneros están bajo diálisis por insuficiencia renal crónica

En simultáneo la médica advirtió que hay una regla de oro para el cuidado del riñón que se trata del bajo consumo de sal, debido a que el cloruro de sodio está directamente relacionado con la hipertensión. “La sal es como un factor directo a la presión. Un paciente que no tiene un buen control de la presión arterial y ya tiene deteriorada la función del riñón, con el consumo de sal seguirá empeorando”.

“Hay una prevalencia de que por cada millón de habitantes, 534 tienen alguna complicación en el riñón. En Argentina se calcula que un 12 % tiene una enfermedad renal crónica en algún tipo de estadío y muchos, la desconocen”, indicó la nefróloga.

La enfermedad renal tiene la característica que generalmente es una patología silente y el diagnóstico se logra en estadíos muy avanzados, cuando las herramientas para evitar la progresión son escasas.

“Hay un grupo de riesgo que son los hipertensos, los diabéticos, los obesos, las personas tabaquistas, quienes ya tuvieron algún evento cardiovascular y personas que tienen un riesgo aumentado de desarrollar algún tipo de enfermedad renal”, señaló Paz.

En pacientes hipertensos, la recomendación médica es controlar su presión, comer saludable, realizar actividad física y consultar al médico periódicamente con su médico para ajustar la medicación.

Diálisis en adultos
“Hay dos tipos de insuficiencia renal, por un lado está la crónica que es una enfermedad y la caída de filtrado del órgano, puede ser de forma paulatina y progresiva. Hay cinco estadíos en total, siendo así el nivel 1 con un filtrado por encima del 90%, el nivel 2 entre el 70 y 89% y así sucesivamente hasta el estadío 5, que es grave y puede ser terminal. Tiene un filtrado por debajo del 15%”, enumeró la responsable.

En este último caso, el paciente requiere de terapias de reemplazo, que puede ser la hemodiálisis, la diálisis peritoneal o un trasplante. En el estadío 5, el riñón no tiene la capacidad de filtrar desechos tóxicos y eso desregula la presión arterial.

“Insistimos que la detección no es complicada, con una muestra de sangre y una muestra de orina se puede determinar el porcentaje estimativo del funcionamiento de nuestro riñón”, hizo hincapié la especialista.

Generalmente los adultos mayores de 70 son más frágiles y vulnerables a la insuficiencia renal. En contraposición, también hay personas más jóvenes que han tenido patologías prevalentes entre los 40 y 55 años.

“No hay que empezar a cuidarse a los 40 sino tener hábitos saludables toda la vida. Por eso es importante que la población adquiera esos hábitos. Quienes no puedan acceder a la compra de frutas y verduras, hay un montón de programas para hacer su huerta en casa, es cuestión de medidas que uno toma”, finalizó Paz.

Afección en los niños
En este contexto, la pediatra especializada en Nefrología, Sandra Elizabeth Morales, en diálogo con un medio Provincial comentó: “Hacemos hincapié en la importancia de los controles durante el embarazo para detectar cualquier enfermedad o anomalía a tiempo. Por eso llevamos capacitación y concientización en conjunto con pediatras, para que durante los primeros controles del recién nacido, se realicen los chequeos necesarios.

Según explicó la profesional, en la etapa pediátrica hay más herramientas y con tres pasos se puede obtener un diagnóstico o aproximación para derivar: Ecografía renovesical pre o postnatal, un análisis de sangre donde se pida todos los electrolitos y función renal y un análisis de orina buscando proteinuria y hematuria. Con estos estudios, el médico de cabecera podría notar cualquier signo de alarma.

“El órgano renal es un órgano muy aguantador y cuando presenta síntomas ya es tarde. Por eso instamos a la comunidad en general y médica, a la prevención y detección temprana con esos estudios básico. El pediatra mediante la ecografía renovesical puede determinar cómo está el riñón, el tamaño, la simetría de ambos y cuestiones que no son funcionales pero sí morfológicas. También puede observar la vía urinaria hasta la vejiga”, explicó Morales.

En la línea de procedimientos que puede realizar el médico de cabecera se suma la toma de presión arterial en niños. Si está alta la presión, es un signo de sospecha de alguna causa renal de base, porque el riñón es el principal órgano que puede disparar la presión en esa etapa.

“La buena interpretación de los hallazgos es primordial en la salud fetal. Al respecto ya hay un grupo de trabajo multidisciplinarios en el hospital Materno Neonatal. Igualmente, el poco líquido amniótico también puede ser un síntoma de alarma del mal funcionamiento de los riñones del bebé”, sostuvo la especialista.

Siguiendo con las pautas, agregó que contra la genética no se puede luchar, pero sí se puede combatir y evitar la progresión de la enfermedad. Hay algunas medicaciones que aún se están haciendo para evitar el ingreso a diálisis.

El servicio
En sintonía, el equipo atiende al Hospital Materno brinda soporte a pacientes derivados por consultorios externos o interconsultas, también prestan soporte a los internados y brindan asistencia de diálisis tanto en pacientes que sufrieron abruptamente la disfunción del órgano o pacientes crónicos con insuficiencia renal.

“En algunos casos hacemos biopsia renal para tener el diagnóstico de la causa que le llevó a la insuficiencia. Actualmente hay 26 pacientes haciendo diálisis en la provincia. Son chicos menores de 18 que necesitan terapia de reemplazo renal. Entre estos, 21 son asistidos por el hospital pediátrico, los otros cinco dializan en un centro privado”, detalló Morales.

Precisamente, la principal causa de la insuficiencia renal en chicos es la uropatía. Esto ocurre por la malformación de las vías urinarias y puede detectarse desde el embarazo.

La segunda causa más frecuente en Misiones es el síndrome nefrótico y es refractario al tratamiento. “Después están las enfermedades sistémicas como el lupus que afectan al riñón, la vejiga neurogénica por mielomeningocele, las hipodisplasia que es cuando el órgano renal no se desarrolló correctamente y los riñones son chicos”, mencionó.

En cuanto a los factores de riesgo, hay posibilidad de que un niño nazca con un solo riñón, que en términos médicos se denomina monorreno. Otro factor es que puede tener un riñón más chico (asimetria renal), que sea prematuro, con menos de 35 semanas de gestación o tener un peso menor a dos kilogramos.

Por otra parte, los signos de alarma en chicos pueden ser: antecedentes de infección urinaria, portador de cardiopatía congénita, dificultad para crecer y antecedentes familiares de enfermedad renal.

Las causas por las que un chico deba asistir al nefrólogo son: hallazgo ecográfico pre o postnatal por anatómica de riñones en vías urinarias. Además, por pérdida de sangre en la orina, que sea visible o detectado en un análisis (hematuria).

Otro de los motivos de consulta con especialistas es la pérdida de proteínas en la orina (proteinuria); hipertensión arterial con o sin síntomas y, por algún otro factor de riesgo renal

(Fuente: El Territoio)

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